Sábado 26 de septiembre de 2026 |
Publicado a las
10:26 | Actualizado a las 10:26
¡La dimensión animal en nuestro hogar salva vidas!
¡La dimensión animal en nuestro hogar salva vidas!
Cuando ocurre una emergencia o un desastre —un terremoto que en segundos nos despierta, una inundación o un aluvión que no avisa, un incendio que en minutos lo destruye todo— y nuestro mundo se derrumba, ¿dónde quedan nuestras mascotas?
¿Estamos preparados? ¿Contamos con un plan de emergencia familiar, una red de asistencia lista y un plan de evacuación que incluya a nuestro perro y a nuestro gato? Si hoy ocurriera alguno de estos eventos, ¿qué pasaría con ellos?
Anticiparnos a las emergencias y desastres, e incorporar a nuestras mascotas en esos planes, es nuestra obligación. Más aún cuando gran parte de las familias chilenas comparte su techo con uno o más animales, que se han vuelto parte de la familia, en lo bueno y en lo malo.
La experiencia internacional no deja dudas. En 2005, durante el huracán Katrina, en Estados Unidos, cerca del 40% de las personas que no evacuaron lo hizo porque los albergues y refugios no permitían el ingreso de mascotas. Muchas familias quedaron ante una encrucijada: evacuar y abandonar a sus animales, o quedarse y correr el riesgo. Esta triste realidad dejó miles de personas fallecidas y miles de animales muertos o abandonados.
Esa tragedia marcó un antes y un después, y reforzó la necesidad de abordar las emergencias desde el enfoque Una Salud (One Health), que entiende que la salud humana, animal y ambiental están conectadas, y que permite enfrentar las amenazas desde otra mirada, con medidas más eficientes para evitar enfermedades, muertes y abandonos.
En Chile lo vemos con frecuencia: familias enteras evacuadas que dejan las puertas abiertas con la esperanza de que sus animales escapen o las sigan; mascotas que, por miedo, se esconden bajo una cama o se suben a un árbol, y a las que no hay forma de encontrar ni rescatar a tiempo.
Los perros y gatos que son rescatados o encontrados quedan en clínicas veterinarias o agrupaciones de ayuda animal, y muchos nunca vuelven a su hogar porque no cuentan con identificación ni registro que indique un teléfono para ubicar a su familia.
Incorporar la dimensión animal en nuestro hogar significa incluir a nuestro perro y a nuestro gato con todos sus elementos esenciales: como mínimo, un kit de emergencia, un transportador, identificación interna (microchip) y externa (placa), y un plan de asistencia. ¡Sin esto, nuestros animales estarán destinados a perderse o a morir!
La preparación, sin embargo, no termina en casa. Cuando una emergencia sobrepasa las capacidades locales, el Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet), a través de su Comisión Nacional de Respuesta a Desastres, se activa como ente técnico en colaboración con Senapred, los gobiernos regionales y los municipios. Siguiendo las directrices de la autoridad, gestiona y coordina las necesidades en el territorio: articula a médicos veterinarios voluntarios y canaliza donaciones de fármacos, insumos y alimentos, siempre de la mano de las autoridades. Esa respuesta es mucho más efectiva cuando cada familia ha hecho antes su parte.
Por eso, Colmevet pone a disposición de la comunidad una serie de infografías que todos deberíamos seguir y adaptar a nuestro entorno. También es necesario conectarnos con nuestras juntas de vecinos, agrupaciones de ayuda animal y autoridades municipales para tener implementada una red de asistencia local.
Porque a la familia nunca se la abandona, nos preparamos para salvarnos todos. ¡Incorpora la dimensión animal en tu hogar! Junto a Colmevet, todos somos Una Salud.
El Consejo Regional Los Ríos de Colmevet y la Comisión Nacional de Respuesta a Desastres invitan a seguir sus canales de difusión y a compartir las infografías sobre la familia preparada, cómo evacuar con tu mascota y el kit de emergencia disponibles en nuestras RRSS.







