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Social Martes 06 de Abril de 2021 | Publicado a las 17:05 | Actualizado a las 17:43

Denuncian maltratos, desnutrición y errores en aplicación de fármacos en hogar de ancianos de Valdivia

Publicado por: Constanza Riquelme
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Hogar Los Encinos Valdivia | Facebook

Trabajadores y familiares de usuarios del hogar de ancianos “Los Encinos” en Valdivia denunciaron malos tratos y precarias condiciones de vida de adultos mayores residentes en el recinto, las que vendrían registrándose desde hace ya varios años.

El caso del hogar Los Encinos, ubicado en Calle Nueva #465 de Valdivia, se hizo conocido tras una denuncia hecha a través de las redes sociales por parte de una ex trabajadora del lugar.

Con el paso de las horas al relato de la joven se sumaron otras ex trabajadoras y familiares de adultos mayores que residían en el hogar. 

Principalmente, las denuncias apuntaban a maltratos psicológicos hacia los adultos mayores, malas condiciones higiénicas y de alimentación, lo que en algunos casos, según lo expuesto, habría llevado a algunos usuarios a alcanzar estados de desnutrición. 

Incluso, una ex trabajadora denunció un acto de presunta negligencia por parte de la Dirección del recinto en el caso del fallecimiento de una mujer adulta mayor.

Los hechos vendrían registrándose desde hace varios años en el lugar.

· Alimentos vencidos y presunta negligencia

Alejandra trabajó desde enero del 2019 hasta septiembre de ese mismo año en el Hogar Los Encinos, recinto que sería propiedad de Irma Iris Álvarez González.

Según detalló la joven, desde su llegada al hogar logró evidenciar faltas graves en los cuidados que se les daban a los adultos mayores. Una de ellas, relacionada a la alimentación.

“Tuvimos problemas con la dueña por la alimentación de los adultos mayores. A ella se le había dicho que necesitaban una nutricionista. Eso se lo manifestó la TENS que realizaba las visitas domiciliarias del CESFAM Angachilla, pero nunca contrató a una nutricionista”, detalló la ex trabajadora.

Lo anterior, según comentó, habría contribuido en que al menos tres adultos mayores terminaran en evidente estado de desnutrición. Incluso, Alejandra detalló que se les daba de comer alimentos vencidos. “Los queques en las onces por ejemplo siempre estaban vencidos”, afirmó.

La ex trabajadora también denunció la presunta negligencia por parte de Irma Álvarez en el fallecimiento de una adulta mayor al interior del hogar.

“Yo viví el fallecimiento de una señora, y ella (Irma Álvarez) ocultó mucha información. La señora debió haber sido trasladada de urgencia al hospital y eso no se hizo. Al final terminó falleciendo por negligencia de la dueña”, según comentó.

Por otra parte, se sumaría la sobrecarga laboral a la que se verían expuestas las cuidadoras del establecimiento. Según Alejandra, en el recinto que cuenta con dos inmuebles y con capacidad para cerca de 20 adultos mayores, la cantidad de cuidadoras a cargo no daría abasto.

En ese sentido, la mujer también acusó que el trato hacia el personal “era indigno. Cuando la dueña se enojaba nos trataba muy mal. Incluso con garabatos”, agregando que dichas situaciones eran más frecuentes con aquellas trabajadoras “más sumisas”, según explicó.

· “No teníamos derecho a decir nada”

Karla Arias, otra ex trabajadora del recinto que también quiso entregar su testimonio, coincidió con el relato de Alejandra.

Arias comentó a RioenLinea que su primer paso por el hogar fue durante el año 2018. En ese tiempo, según afirmó, ya se registraban hechos como los denunciados actualmente.

Karla se refirió al seguimiento del estado de salud de los adultos mayores que se hacía al interior del establecimiento, comentando que “a veces hacían vistitas los del Consultorio y esa visita la hacían en el comedor del hogar. Nosotros teníamos que tomar todos los datos de las personas que venían y estar prácticamente encima de los abuelitos para que no pudieran decir nada”.

Respecto a la alimentación de los adultos mayores, Karla aseveró que “estaba todo con llave. La dueña del hogar tenía una cabaña en la cual ella guardaba todo tipo de alimentación”.

“En el desayuno se les daba té, a veces sin azúcar, un pan de molde con paté o mermelada y ese era el desayuno. No había leche, no había Ensure (complemento alimenticio especial), no había un balance nutricional para cada abuelo”, comentó la mujer.

A lo anterior añadió que “había adultos mayores a los que sus familiares les traían Ensure y eso la dueña lo repartía para todos los abuelos. Ese tarro no alcanzaba a durar ni tres días a ese adulto mayor que realmente lo necesitaba”.

En este mismo sentido, la mujer aseguró que “había abuelos que llegaron en muy buenas condiciones y la verdad es que luego se les vio desnutridos, con pérdida de masa muscular”, relató la ex trabajadora de Los Encinos.

· El hogar Los Encinos durante la crisis sanitaria

En octubre del 2020, en pleno periodo de pandemia por COVID-19, Karla Arias volvió a trabajar en el Hogar Los Encinos. En ese contexto, recuerda que la falta de elementos de protección personal fue uno de los principales problemas para las trabajadoras.

La mujer aseguró que “No tenían alcohol gel, no tenían mascarillas para el personal, nosotros teníamos que llevar nuestros insumos. No había jabón líquido, no habían escudos faciales, para los abuelos mucho menos”.

Sobre ese nuevo paso por Los Encinos, Karla también detalló que la omisión de información a los familiares de los adultos mayores era un asunto recurrente. 

Así, aseguró que “solo podíamos decir que el familiar pasó buena noche, que estaba bien o que estaba descansando y que recibió su tratamiento farmacológico adecuadamente. No teníamos derecho a decir nada. Si el paciente se caía, no teníamos derecho a contarle a la familia, tampoco si mantenían algún malestar físico”.

Sin embargo, uno de los aspectos más preocupantes para la mujer guarda relación con los presuntos maltratos psicológicos a los adultos mayores recibidos por parte de Irma Álvarez.

“Los retaba porque se orinaban. Le molestaba que lo hicieran. Había maltrato psicológico a los adultos mayores”, afirmó la ex trabajadora de Los Encinos.

 · Errores en el protocolo de administración de fármacos

Otro de los relatos, enviado por Magdalena a través de un escrito a RioenLinea, detalla que en el mes de octubre del año 2019 realizó la práctica de una asignatura de la carrera universitaria que actualmente cursa.

Durante ese periodo, según el relato, la joven asegura que pudo observar diversas falencias, entre las que destacan “el precario protocolo de administración de fármacos, lo que lo que conllevaba a horarios incorrectos, omisión de dosis y prolongación innecesarias de tratamientos”.

Magdalena se suma a lo expuesto por sus colegas, detallando que “el hogar no disponía de insumos básicos para la realización de curaciones, los dispensadores de alcohol gel estaban siempre vacíos, no contaban con toallas de papel y la infraestructura de los baños no eran idóneas para adultos mayores”, concluye el documento.

· “Mi tía se fue desnutrida”

Carla Bustos, apoderada de una adulta mayor de 87 años que permaneció cerca de un mes del año 2021 en el establecimiento, detalló que llegaron al lugar buscando las mejores condiciones de vida para su tía abuela, una mujer diagnosticada con demencia senil y principios de Alzheimer, según comentó a RioenLinea.

La mujer relató que tras la llegada al hogar, le llamó la atención que a la familia se le impidiera mantener contacto con la adulta mayor por un periodo de al menos 15 días, lo que según se les explicó, era parte del protocolo de adaptación.

“Llegamos allá y nos dijeron que no podíamos llamar todos los días a mi tía porque ella estaba en proceso de adaptación y el protocolo dice que tienen que ser por lo menos 15 días sin comunicarse con nadie de su familia, porque sino ella se perturba y se angustia y eso le hace mal”, detalló Carla.

Pese a eso, decidieron dejar a su tía abuela en el hogar.

En una ocasión, según lo relatado por la mujer, recibió un llamado por parte de la dueña del establecimiento, quien la contactó para comentarle que su tía se había escapado.

Según cuenta Carla, la mujer la habría llamado diciéndole que “tu tía se está portando bastante mal, fíjate que se nos escapó y la pillaron unos vecinos tres casas más allá”. El hecho preocupó aún más a Carla cuando posteriormente se enteró, por medio de una de las trabajadoras del recinto, que en realidad la adulta mayor habría caminado más de tres cuadras, llegando a cercanías de Avenida Ramón Picarte.

Carla no pudo acceder a visitar a su familiar luego del mencionado episodio.

Tras lo denunciado durante los últimos días, la mujer decidió retirar a su tía abuela del hogar de ancianos. En ese contexto, según detalló, le habrían solicitado que firmara un documento en el que aparentemente se especificaba que la adulta mayor se retiraba del hogar en buenas condiciones.

Sin embargo, Carla Bustos se negó a firmarlo. Esto, porque según comentó a RioenLinea, su tía habría salido del lugar con cierto grado de desnutrición.

“Yo dije que no iba a firmar nada que dijera que mi tía se va a en buenas condiciones“, explicando en dicha instancia que debido a que no se le aplicó un tratamiento dental que facilitara la alimentación de la anciana “mi tía se fue desnutrida, se fue en los huesos”, aseveró.

Pero eso no sería todo, pues la adulta mayor habría salido además “con un moretón en la pierna, heridas en la cara porque otra persona la arañó, viene con la boca partida. Está en super malas condiciones”, aseguró la mujer.

De esta forma, Carla Bustos confirmó que iniciará acciones legales contra los propietarios del recinto.

· Visitas a la intemperie 

Jorge Salazar mantuvo a su madre, una adulta mayor de 77 años que padece de depresión, casi dos años en el hogar Los Encinos.

Cuenta que, tras la denuncia hecha en redes sociales, logró comprobar parte de los hechos que él mismo ya venía evidenciando desde hace un tiempo.

Así, afirmó que “nunca nos gustó el trató que recibíamos de la dueña del hogar. Mi madre se quejaba mucho de que las comidas eran muy malas y que con ella hacían mucha diferencia en términos de trato y de preocupación en comparación a otros abuelitos”.

Jorge detalló que durante la crisis sanitaria “se nos impedía el ingreso cuando estábamos en cuarentena y cuando se levantó la medida nunca ella (la propietaria) habilitó un lugar que estuviera adecuadamente implementado para poder visitar a mi mamá”.

De hecho, según relató Salazar, las visitas solo se podían realizar “desde el portón hacia afuera. A la intemperie”, afirmó. Lo anterior, exponiendo a los adultos mayores a las condiciones del tiempo que podían afectar su salud, de acuerdo a lo expuesto por Jorge.

Otro aspecto que le llamó la atención a Jorge es que la cantidad de trabajadoras a cargo del cuidado de los ancianos sería demasiado baja para la cantidad de adultos mayores: dos cuidadoras para cerca de diez personas mayores en una de las viviendas, según afirmó.

Jorge retiró a su madre hace cerca de dos semanas del hogar, justamente a causa de la disconformidad con el servicio prestado.

En este sentido aseguró que “sacamos a mi mamá porque siempre se quejaba de que no estaba cómoda y que el lugar no era lo que vendía la dueña. Además, mi mamá bajó harto de peso, eso se notó”, concluyó Salazar.

· El rol del SENAMA en Los Ríos

Consultado sobre este tema, el Coordinador Regional del Servicio Nacional del Adulto Mayor (SENAMA) en Los Ríos, Gustavo Biolley, confirmó que la última semana de marzo del 2021 recibieron vía email la denuncia de una ex funcionaria por malos tratos y malas condiciones de vida en el hogar Los Encinos.

Biolley detalló que en ese contexto se solicitó a la Seremi de Salud en Los Ríos, entidad que cuenta con las facultades fiscalizadoras necesarias, que se pudiera hacer una “supervisión al hogar para constatar la denuncia. Hasta el momento no hemos recibido respuestas de la Seremi”.

Sin embargo, paralelamente, según Biolley, el SENAMA logró ingresar a una enfermera del servicio al hogar, en el contexto de la realización de un testeo de COVID-19.

Dicho testeo se realizaría en el marco del ingreso de un adulto mayor al hogar durante el periodo de Fase 1 de Cuarentena que atraviesa Valdivia, el que se habría realizado fuera de todo protocolo.

“La enfermera ingresó con dos tereas. Una, testear a los adultos mayores y dos, poner ojo a esta denuncia que nos había ingresado. Como no podíamos nosotros de otra manera ingresar porque como servicio no tenemos esa facultad, menos a los recintos privados, aprovechamos esa oportunidad para poder una supervisión visual”, afirmó Biolley.

Tras la visita, según el Director del SENAMA en Los Ríos, no se lograron constatar irregularidades ni mal estado de los adultos mayores.

Sin embargo, luego de dicha situación, a la Dirección Regional del Servicio llegaron imágenes que evidenciaban las condiciones en que estaban viviendo los adultos mayores, registros que sirvieron como prueba para corroborar lo denunciado de forma escrita esa última semana de marzo.

En ese contexto, se decidió ingresar una denuncia a la Fiscalía el día 29 de marzo “para que tome este caso de evidente maltrato a las personas mayores. Aquí había una vulneración de derechos a los adultos mayores”, confirmó Biolley.

· El rol fiscalizador de la familia

El Coordinador del SENAMA en la región hizo un llamado a las familias que ingresan o planean ingresar a sus adultos mayores a este tipo de recintos a prestar atención, sobre todo cuando se trata de recintos privados.

Biolley dijo que “es importante que las personas que ingresan a sus adultos mayores a estos lugares tengan contacto directo con su familiares”.

Esto se transforma ya en un bien de consumo, entonces la responsabilidad también mía como familiar es saber si el servicio que yo estoy pagando es efectivamente el que está recibiendo el adulto mayor”, agregó.

Finalmente, el representante del Servicio Nacional del Adulto Mayor dijo lamentar lo ocurrido en el hogar Los Encinos, esperando que sea la autoridad sanitaria en Los Ríos la entidad que se haga responsable de realizar la fiscalización correspondiente y determinar las eventuales sanciones para el establecimiento.

En tanto, desde la Seremi de Salud en Los Ríos confirmaron que están reuniendo los antecedentes del caso. Una vez que estos sean recopilados podrían referirse al tema, según afirmaron.

RioenLinea intentó tomar contacto con la dueña del hogar Los Encinos, sin embargo, Álvarez no respondió a nuestros llamados.

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