“La cultura importa, aporta y exporta”: FICValdivia abrió su edición 33 con críticas a recortes 2027

“La cultura importa, aporta y exporta”: FICValdivia abrió su edición 33 con críticas a recortes 2027

“La cultura importa, aporta y exporta”: FICValdivia abrió su edición 33 con críticas a recortes 2027
Mariana Loyola conduciendo inauguración FICValdivia | Teatro Cervantes
“La cultura importa, aporta y exporta”: FICValdivia abrió su edición 33 con críticas a recortes 2027
Mariana Loyola conduciendo inauguración FICValdivia | Teatro Cervantes

Publicado por: Camila Oportus

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La reducción presupuestaria proyectada para el Ministerio de las Culturas en 2027 atravesó los discursos de la inauguración de la 33ª versión del Festival Internacional de Cine de Valdivia (FICValdivia). La actriz nacional Mariana Loyola, la alcaldesa Carla Amtmann, el gobernador regional Luis Cuvertino y el director del certamen, Raúl Camargo, coincidieron en relevar el aporte cultural, social y económico de las industrias creativas.

Uno de los discursos más enfáticos fue el de Mariana Loyola, actriz que condujo la ceremonia y que llamó a reconocer el papel de la cultura en el desarrollo del país, tanto por su aporte artístico como por su impacto económico.

“Hemos recibido el anuncio que se va a recortar económicamente una parte muy importante para nosotros, quienes trabajamos en cultura. Dicho esto, también recordar que estamos aquí para valorar la cultura, la cultura es vital para nuestro país”, dijo.

La actriz también defendió el trabajo de quienes integran el sector cultural frente a las dificultades que enfrentan para desarrollar sus proyectos. “Aunque se diga lo contrario, somos gente muy trabajadora y nos levantamos todos los días para impulsar la cultura, pese a todo lo difícil y complejo que es, y pese a todas las dificultades que nos están poniendo”, sostuvo.

Para respaldar su planteamiento, Loyola expuso cifras sobre el aporte de las industrias creativas. Indicó que en 2025 los servicios audiovisuales lideraron las exportaciones de la industria creativa chilena, con US$42 millones, un 13% más que el año anterior, mientras que las exportaciones totales del sector alcanzaron un récord de US$106 millones. Además, mencionó que estas industrias representan un 2,2% del producto interno bruto (PIB) nacional.

“La cultura no es un gasto, es un motor que devuelve multiplicado todo lo que recibe, así que la cultura importa, aporta y exporta”, concluyó.

Por su parte, la alcaldesa de Valdivia, Carla Amtmann, también cuestionó el escenario de reducción de recursos y puso el foco en los efectos concretos que tiene el festival en la economía local. Para ello, recordó los resultados del Observatorio de Economía Creativa correspondientes a la edición de 2023, que estimaron un impacto económico superior a los $1.000 millones en la región, frente a una inversión de no más de $400 millones.

La jefa comunal vinculó esas cifras con el movimiento que genera el certamen para los alojamientos, la gastronomía y otros servicios, en una época en que numerosas familias y pequeños negocios dependen de la actividad económica asociada a la llegada de visitantes.

Amtmann agregó que el aporte del festival no se limita a cifras medibles, pues también involucra la identidad y la memoria de la ciudad. En ese sentido, cerró su intervención con un llamado dirigido a quienes toman decisiones presupuestarias a nivel central.

“Hay algo intangible, hay algo subjetivo, y ese orgullo, esa identidad, esa memoria que no cabe en un Excel la defenderemos con energía desde esta ciudad que sabe y palpita cultura y nunca va a dejar de hacerlo”, expresó.

Por su parte, el gobernador regional de Los Ríos, Luis Cuvertino, situó el valor del cine en un contexto internacional marcado por conflictos, injusticias y cuestionamientos a las instituciones. En su intervención, sostuvo que el arte no puede resolver por sí solo las crisis globales, pero sí contribuir a cuestionar la violencia y evitar que se normalicen los abusos.

“El cine no detendrá por sí solo una guerra, ni reconstruirá las instituciones internacionales que hoy se debilitan. Sin embargo, puede impedir algo decisivo: que no normalicemos la crueldad, que llamemos inevitable a las injusticias y que confundamos la propaganda con la verdad”, afirmó.

Cuvertino también reivindicó el papel de los pueblos, sus culturas y su memoria, junto con la capacidad del arte para interpelar al poder. “Desde Valdivia afirmamos que el mundo no tiene dueño, tiene pueblos, culturas y memoria, que merecen encontrarse en condiciones de igualdad”, manifestó.

El director del FICValdivia, Raúl Camargo, abordó directamente la preocupación que genera el escenario presupuestario para el sector cultural. Si bien destacó el carácter festivo del encuentro, planteó que el festival no puede convertirse en un espacio aislado de los problemas que enfrenta la sociedad.

“Hay una preocupación, independiente de que tenemos que vivir la semana como algo festivo. No creemos solamente el cine como un refugio ante el mundo, porque guarecernos de lo que pasa en el afuera como si nada pasara no es sano”, sostuvo.

Camargo también describió al festival como un espacio de encuentro e integración para personas con distintas experiencias y realidades. Para ilustrarlo, evocó al poeta Jorge Teillier y la imagen de “aquella niña a la que nadie saca a bailar”, señalando que en el festival sí puede convertirse en parte de la fiesta.

Sin embargo, advirtió que esa función integradora requiere condiciones materiales que permitan sostener el desarrollo cultural. En esa línea, defendió la necesidad de destinar el 1% del presupuesto nacional a cultura, una meta que, según señaló, aún no se cumple.

“Bajar de aquello o incluso ir más abajo, finalmente lo que va a producir es una sociedad dividida que no logra conectarse consigo misma”, advirtió.

El director agregó que los artistas y creadores no tienen un papel mesiánico frente a los problemas sociales, pero necesitan contar con las condiciones para desarrollar su trabajo y abrir espacios de reflexión. “Al menos que tengamos la posibilidad de discutir esa posibilidad de crear es algo fundamental”, concluyó.

  • Pifias al seremi y ausencia del ministro

La ceremonia también estuvo marcada por las pifias dirigidas al seremi de las Culturas de Los Ríos, Hugo Ortiz de Filippi, quien asistió en representación del ministro Francisco Undurraga. Ante las manifestaciones del público, en rechazo a los recortes presupuestarios para 2027, el director Raúl Camargo tomó el micrófono e hizo un llamado a escuchar a la autoridad: “La importancia de vivir en democracia y no en épocas de dictadura tiene que ver justamente con eso, dialogar, reflexionar, conversar, vivir las ideas, pero también escuchar”. Tras la intervención de Camargo, el seremi terminó su discurso protocolar, sin referirse a los recortes. 

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